Los templos megalíticos de Malta son una serie de estructuras prehistóricas, algunas reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, construidas en tres períodos distintos entre aproximadamente 3600 a. C. y 700 a. C. A menudo descritos como los monumentos autoportantes más antiguos del mundo, muestran una innovación arquitectónica única en la prehistoria local. Entre los más destacados se encuentran los templos de Ġgantija (3600–3000 a. C.) y el gran complejo de Tarxien, que estuvo en uso hasta alrededor del 2500 a. C. Estos sitios permanecen como registros de piedra de la evolución cultural antigua de Malta.